Con la nueva Ley de Extranjería, podrán ser expulsados de España por el procedimiento de urgencia todos los extranjeros sin permiso de trabajo ni residencia.
A partir del inicio de la vigencia de esta ley, un extranjero tendrá que residir legalmente en España durante cinco años -en lugar de dos- para obtener el permiso de residencia.
La expulsión de los inmigrantes ilegales que no quieran regresar en forma voluntaria a su país de origen "provocará la prohibición de volver a España en un periodo de entre tres y diez años", advierte el texto de esta nueva ley destinada a evitar la ilegalidad en la península ibérica.
Hasta ahora a los extranjeros indocumentados se los sancionaba con una multa y en la tercera penalización podían ser expulsados, según la ley vigente hasta hoy.
Las cifras de inmigrantes ilegales oscilan entre 150.000 y 300.000 personas.
El gobierno pretende que los inmigrantes que trabajan en España de forma ilegal vuelvan a sus países de origen para pedir allí una visa -para lo que necesitarían contar con un contrato de trabajo- con el cual luego podrían volver a entrar a España en forma legal.
Con el proceso del año pasado, el gobierno español regularizó la situación de 135.000 inmigrantes de los 245.000 que lo solicitaron. En ese momento, la mayoría de los argentinos que estaban en forma ilegal lograron solucionar su situación.
La nueva ley de Extranjería anula a los inmigrantes ilegales los derechos de asociación, reunión, manifestación, asociación sindical y huelga.
Por el mismo motivo, los empresarios que empleen a extranjeros sin permiso de trabajo serán sancionados con multas por cada uno de los trabajadores y se les podrá clausurar el negocio hasta por cinco años.
Texto completo de la ley de extranjería
|